Recorriendo nuestros pueblos, he visto mascotas, otros animales y muchas cosas que me encantaría poder compartir. Como este gatito que salió a saludarme, cuando me disponía a fotografiar la puerta de una vivienda.

miércoles, 29 de julio de 2015

MIS GATOS CAZANDO PÁJAROS


No sé si será debido a las altas temperaturas que nos hace este verano, pero lo que estoy viendo este año con mis gatos, no lo había visto nunca.

Cada vez que salgo al jardín o a la huerta me encuentro con los restos a algún pajarillo que ha servido de alimento para mis gatos, y la verdad es que no lo hacen por hambre, ya que siempre tienen un recipiente lleno de pienso. Y no sólo los veo yo, mi vecina también lo comenta, y eso que ella no tiene gatos.


Hasta a las pobres golondrinas, mejor dicho aviones atrapan a pleno vuelo. Hace unos días estaba  tratando de fotografiar un abejorro y a mis espaldas vi de refilón como Blanco daba un gran salto, pero no le dí importancia y seguí con lo que estaba haciendo. Cuando ya iba a meterme en casa observe que Blanco miraba fijamente en un sitio, y con su patita trataba de coger una cosa, al acercarme vi que era este pequeño avión. Pobrecito, aunque todavía estaba vivo, ya nada se podía hacer por él, así que aunque os parezca cruel lo dejé y me metí en casa. Antes, cuando veía un pajarillo herido trataba de curarle, pero ahora ya paso, pues se acaban muriendo. 


Mirar aquí que atento está mirando las copas de mis Melias, allí hay un nido de palomas y está desesperado 


Más de una vez me lo encuentro trepando por sus ramas tras ellas, pero por suerte lo máximo que ha hecho es arrancarles algunas plumas, y por suerte, no ha podido llegar al nido ya que donde lo han construido está muy alto y allí las ramas son muy finas. Pero no veáis lo que insiste y las veces que lo intenta.  


Creo que hasta se han comido a los papás de un nido que cada año hacen en el tejado de mi terraza. Todos los años construyen un nido debajo de las tejas, para mi es un fastidio, ya que si saco el toldo me lo ensucian, y cada año me digo que tengo que tapar el hueco, pero nunca lo hago, y recuerdo que lo tenía que haber hecho cuando escucho a los polluelos y veo las cagadas.

Hace unos días cuando me encontraba leyendo en la terraza escuché cómo los polluelos piaban desesperados, y de repente vi que algo caía, y al asomarme me encontré con este pobrecito. Me extrañó mucho que una madre tire de un nido a una cría así de grande, pero cuando al día siguiente vi otro y escuché la desesperación de los otros piando, me dije que estaban solos y tenían hambre, y lo que pensé fue que seguramente los gatos se habían comido a los padres. 






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