Recorriendo nuestros pueblos, he visto mascotas, otros animales y muchas cosas que me encantaría poder compartir. Como este gatito que salió a saludarme, cuando me disponía a fotografiar la puerta de una vivienda.

miércoles, 30 de marzo de 2016

MIRLO CUIDANDO A SU CRÍA


Hace unos días, cuando todavía me encontraba en la cama, escuchaba cómo un mirlo piaba. La verdad es que me extrañaba, ya que era muy pronto, y además lo hacía de una forma muy fuerte, que hasta ese día no había escuchado. Pero también pensé que era debido a que ya habíamos entrado en la primavera.  


Cuando por fin me levanté y me asomé al balcón lo vi que iba revoloteando, y cargado de lombrices en su pico. Yo sabía que habían hecho un nido en mis setos, pero lo extraño era que esta vez en lugar de dirigirse a los setos, iba de la barandilla de mi vecina, a mi carpa.
Me asomé más, ya que no dejaba de chillar y se le veía muy alterado. Entonces descubrí a una de sus crías, que posiblemente se había caído del nido, dando saltos por mi jardín, y a mis dos gatos tras ella.
Salí corriendo, y conseguí que mis gatos no le hiciesen nada, la pobre salió corriendo y se escondió entre los setos. 
Una cosa que si que he observado, es que los mirlos no abandonan a sus polluelos, ellos siguen alimentando a sus crías aunque ya no estén en el nido, y también he observado que son muy buenos padres, pues las defienden contra los ataques de otros animales, y también de algún humano. Lo digo por experiencia.    


2 comentarios:

  1. Cuando los pollos abandonan el nido para los padres es una odisea seguirlos, puesto que para los pequeños, el peligro apenas les marca cierta prudencia. Los progenitores los defienden como pueden sufriendo mucho estrés pero, de los ataques de un gato, una urraca o cualquier rapaz poco pueden hacer.

    Saludos.

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    1. Para eso estoy yo, al final han sobrevivido, y están ya revoloteando por el jardín. Ahora mismo estoy escuchando su canto, y me encanta.
      Saludos

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